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viernes, 17 de junio de 2011

HOY EMPIEZA TODO

Un día más en la sala de espera. Es la misma de ayer, y de la semana pasada. La misma de hace una década. Sin embargo, no tengo la sensación de encontrarme en el lugar de siempre.
Ellos vienen y van. Y cada día presentan caras distintas con el mismo discurso, pero para mí son todos iguales. Tan sólo puntos que toman forma y luego se desvanecen mientras que yo…yo espero mi tren.
Ya lo oigo. Se está acercando. Escuchad vosotros también.

Llevo medio siglo trabajando como ferroviario y he visto partir y regresar a mucha gente.
Hoy cumplo 65 años. Hoy me toca a mí.
Me voy en busca de mi próxima estación. Que nadie me espere. Tengo cosas que hacer.

Hasta siempre.


sábado, 20 de marzo de 2010

MIGUEL DELIBES


Hace una semana murió Miguel Delibes y, en cierta manera, dejó un poco huérfano el panorama literario actual. Con él se fue una forma de practicar la escritura basada en la sencillez. A través de cientos de páginas excepcionales logró la fusión perfecta de ironía y ternura, una mezcla difícil de conseguir.

Recuerdo una entrevista en la que comentaba que un escritor no debe, ni puede, desligarse jamás del entorno que le rodea porque es precisamente ese entorno el que le va a regalar sus historias, sus personajes y la forma de expresarse de éstos. Por eso, todas las mañanas Delibes salía a la calle y se sentaba en un banco para escuchar hablar a los desconocidos y así saber qué pensaban y cuáles eran sus preocupaciones. De esta forma aprendió a retratar como nadie el sentir de un país a lo largo y ancho de su geografía. Porque además de un maravilloso escritor ha sido un cronista y antropólogo de su época.

Libros como Cinco horas con Mario hablaron de las dos Españas mejor que muchos manuales de historia. Y también entendimos con más claridad los distintos universos sociales y su comportamiento gracias a Los Santos Inocentes.

Pero no sólo fue un maestro del contenido sino también de la forma. Delibes dio una buena lección de estilo a los que consideran que “buena literatura” significa escribir enrevesado, o que ser escritor pasa por utilizar términos anacrónicos que en su momento respondían a una forma de hablar pero que, pasado el tiempo, tienen muy poco sentido si no es para emular de forma desafortunada a los escritores del Siglo de Oro. Y para eso también hace falta arte. El que le sobraba a Delibes sin hacer el mínimo alarde cultural. Porque fue un gran escritor y un ejemplo de humildad.

domingo, 20 de diciembre de 2009

VIAJE EN AUTOBÚS



"No hay nada como alejarse un poco para curarse de la psicosis de la proximidad" (Josep Pla)

Es navidad y los escaparates llevan nombre de libro. Editores y comerciantes se preparan para vender las últimas publicaciones de las sagas Millennium o Crepúsculo. Y quién sabe si alguna edición especial de la obra de Ken Follett. Pero, más allá de las super-ventas, la oferta es muy amplia porque cualquier oportunidad es buena para leer. Y si viene en forma de regalo, mejor que mejor.

Yo, que acostumbro a felicitar el año con un libro, ya he hecho mi apuesta personal. Regalaré a Josep Pla.
Os invito, por ejemplo, a viajar con él en autobús unos cuantos años atrás. Serán cien kilómetros cargados de humor, ironía y realidad. Una realidad extraída de pequeños momentos de vidas anónimas a las que Pla inyecta humanidad gracias a la sencillez de su escritura y su aguda mirada, curiosa pero sin llegar al voyerismo.

Viaje en autobús es un recorrido lingüístico y social por la Cataluña de Pla, su Catalunya Vella. Una historia en la que no ocurre nada y al mismo tiempo ocurre todo, como en las mejores experiencias poéticas.

lunes, 14 de diciembre de 2009

EL ENCUENTRO




En la entrada anterior hablaba de la importancia de acercarse a los libros pero olvidaba la posibilidad de que fueran ellos los que nos encuentren a nosotros. Ayer me ocurrió a mí.

Paseaba por una transitada avenida de la ciudad cuando uno de ellos, que se encontraba haciendo malabares con las palabras, me invitó a unirme a su juego. ¿Te apuntas?-me preguntó a media voz. Alcé la vista y de repente estaba ahí, tumbado sobre un buzón de correos. Enseguida comprendí que ese paquete era para mí. Me acerqué y lo cogí. Se trataba de un libro carmesí de tapas duras y recubierto de polvo que trataba de dar un salto acrobático desde lo alto para llegar a mi bolsillo demasiado pequeño para él.

Tras una breve presentación descubrí su origen noble: un premio Planeta del año 58, hijo de un tal F. Bermúdez de Castro, a quien no tenía el placer de conocer. De camino a casa me contó que su vida había sido un trajín de pasos sin huella y decidí que por fin sus andanzas tomaran rumbo.

Ahora premio Planeta 1958 vive conmigo y me regala cada día un puñado de esas palabras con las que jugaba solo hasta que nos conocimos, o mejor dicho, hasta que me encontró. Porque a veces los libros toman vida propia.



sábado, 12 de diciembre de 2009

DOS PÁJAROS DE UN TIRO

Hagas lo que hagas, ponte bragas. Es una de las frases de mi amigo Javi que ha sentado cátedra. No cabe duda de que es un tipo inteligente, a la vez que ocurrente. Y limpio, que diría mi abuela. Yo ya acostumbraba a utilizarlas mucho antes de que él me lo aconsejara (también soy limpia) pero he de reconocer que desde que se lo escuché por primera vez no puedo evitar esbozar una sonrisa cada vez que encuentro una buena oferta en las tiendas de lencería. Y me digo a mí misma que ir bien cubierta en las bajas esferas no tiene por qué resultar caro.

Parece ridículo hablar de precios cuando se trata de algo tan cotidiano como es la ropa interior, pero no hay que olvidar que en muchos puntos del planeta todavía no están aseguradas las necesidades básicas del ser humano.
Primero son la comida, el agua potable, el vestido, el calzado, el derecho a una vivienda digna y la libertad de expresión. Y después llega lo demás: las necesidades emocionales e intelectuales. Ahí es cuando aparecen las depresiones y también los sueños, tan presentes en los países del primer mundo. Porque sólo cuando está asegurada la supervivencia podemos preocuparnos por saciar otro tipo de inquietudes.
La educación es otro derecho que desde hace algún tiempo ya se está considerando algo esencial porque es a través de ella como se puede tomar consciencia de la realidad para poder cambiarla. De ahí la importancia de la lectura.

El otro día cuando paseaba por el rastro me topé con un puesto que había encontrado la manera de matar dos pájaros de un tiro vendiendo en el mismo pack cultura y abrigo. No quise marcharme sin tomar una foto. Su frase era la siguiente: “Por la compra de tres bragas regalamos un libro”. Ahí queda eso. Y además nos da la clave del tiempo medio que se tarda en leer un libro: tres días, uno por cada braga. Así que, volviendo a mi amigo Javi, le robo la frase y se la modifico: “Hagas lo que hagas, lee un libro y ponte bragas”.